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Silvestre Hernando Alconedo

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Sala "Profr. Gilberto Bosques"en Chiautla de Tapia
Por: Silvestre Hernando Alconedo       Miércoles 2 de septiembre de 2009
perlamixteca@yahoo.com.mx

A Laura Bosques Manjarrez, la voz viva del IlustreProfr. Gilberto Bosques Saldivar




El 20 de julio de 2009 con motivo del 117 aniversario del natalicio del profr. Gilberto Bosques Saldivar, en su natal Chiautla de Tapia se abre una sala en el palacio municipal, en lo que se le conoce como El Corredor. Con la presencia de Laura Bosques Manjarrez su hija, se rindió homenaje a su padre y slo que más adelante será el Centro Cultural y esta a cargo del gobierno del municipio de Chiautla que conduce el profr. Rodrigo Germán Vázquez, presidente municipal.


Al hacer el uso de la palabra Laura Bosques Manjarrez, con mucha emoción se dirigió a todos los presentes, manifestando su alegría y lo relevante de este evento, ya que los documentos que ella entregaba son fieles testimonios de la vida de su padre y que deben ser conocidos por el pueblo de Chiautla y que como ella lo sehiautla de Tapia mostrará a todos sus visitantes episodios de la historia de México con pasajes de la Revolución Mexicana, la Segunda Guerra Mundial, la educación en México, la política en Puebla y la destacada labor diplomática de un chiuateco en el extranjero. Todo esto, a través de la vida documentada de Don Gilberto Bosques Saldivar.

Nacido el 20 julio de 1892 en la entonces Villa de Chiautla del estado de Puebla, sus padres fueron Cornelio Bosques Pardo y doña María de la Paz Saldivar, tiene antecedentes de familiares que combatieron contra los franceses y en la Revolución. Deja su pueblo a temprana edad para continuar con sus estudios en el Institut Chiautla donde trata con los revolucionarios y es este lugar cuando se entera de que los hermanos Serdán en Puebla son descubiertos en la mañana del 18 de noviembre de 1910, dos días antes de lo previsto para el inicio de la Revolución. Para trasladarse a la ciudad capital, permanece escondido en el poblado de Tlancualpicán perteneciente a la Villa de Chiautla donde se encontraba la estación de ferrocarril.

Sus ideas revolucionarias lo hacen solicitar permiso para dejar su labor de ayudante de grupo en la escuela Primaria José María Lafragua, para incorporarse al grupo de voluntarios de San Carlos a la defensa del país, al darse la invasión de tropas norteamericanas en el Puerto de Veracruz en el mes de abril de 1914. Después de esto, regresa para obtener el título de Profesor en Educación Primaria, pero muy pronto se une a Venustiano Carranza manteniendo viva su preocupación por la educación, en esta etapa es comisionado por el propio Carranza para organizar la nueva escuela de la Revolución y, para abril de 1916 convoca al Primer Congreso Pedagógico Nacional en Santa Ana Chiautempán, Tlaxcala. Su destacada participación en la Revolución y su preocupación por la educación, muestra ya a un Gilberto Bosques con rasgos muy propios. Una recia personalidad, su firme ideología socialista, su humanismo que contrasta con su apariencia dura, y su innegable liderazgo: no cabe duda, la Revolución no lo transforma, solo lo moldea.

Su incorporación en la política, primero en el estado de Puebla, en el Congreso Constituyente y, después como diputado federal, no sin antes haber colaborado como Secretario y Tesorero general de Gobierno en su estado en 1921 y 1922.Esta nueva faceta nos muestra a un Gilberto Bosques en plena madurez política, un líder con carisma y con una total aceptación de las organizaciones sociales, maestros, obreros y campesinos que en el estado de Puebla siempre lo siguen. Sus iniciativas para que se legislara para mejores condiciones de trabajo y los salarios de los obreros; su participación en la redacción del Artículo Tercero constitucional, al darle a la educación un tinte socialista, esto sin duda, es la culminación de un anhelo y la firmeza de sus convicciones que incluso, el propio Plutarco Elías Calles, no tuvo otro camino más que aceptar cada uno de los argumentos que sostenían esta importante iniciativa, que Gilberto Bosques junto con el diputado Luis Enrique Erro la presentan en tribuna. Y digno de mencionar que en el período del General Lázaro Cárdenas del Río, primero apoyando su campaña presidencial dentro del Partido Nacional Revolucionario (PNR), y después siendo diputado federal, Bosques Saldivar es el encargado de contestar el primer informe de gobierno en el primer periodo sexenal.

Seguramente ya estaba preparado para dirigir los destinos de su estado - y no existen dudas de que así era-, en tales condiciones solicita permiso al Congreso para poder participar en las elecciones internas para elegir candidato para la gubernatura del estado de Puebla. Esta experiencia que bien pudo costarle la vida, nunca lo amilano. Fueron unas elecciones ríspidas y peligrosas las que tuvo con Maximino Ávila Camacho en abril de 1936; quien solo con artimañas, el terror y la violencia utilizadas, lo convirtieron en el candidato a gobernador por el PNR. Como lo dice el historiador Alberto Enríquez Perea: "Chiautla perdió la oportunidad de ver nacer un gobernador, pero en cambio, gano un brillante diplomático". Y es precisamente después de esta experiencia cuando la vida del profesor Gilberto Bosques tiene un viraje de alcances insospechados, como lo veremos más adelante.

Para muchos, lo logrado por Gilberto Bosques hasta este momento fue suficiente para aparecer en la historia, para él, no lo fue así, siendo que aun su obra es desconocida y él, sigue ignorado. La historia se empecinó con este prócer mexicano y lo llevó a tierras lejanas, donde pronto fueron escenario de los peores momentos que la humanidad ha vivido: La Segunda Guerra Mundial.

Gilberto Bosques mantenía excelente relación con el general Lázaro Cárdenas del Río, Presidente de la República Mexicana. Y es Juan Andrew Almazán y Luis Enrique Erro, amigos de él, quienes lo convencen para que se incorporara al Servicio Exterior, asunto que luego trata con el Presidente, no obstante que su interés de salir del país lo mueve los asuntos de tipo económico y de relaciones internacionales, la encomienda que el general Cárdenas le da es la de Cónsul General en París. Se une al cuerpo diplomático como lo hacen por ejemplo otros grandes hombres como: Isidro Fabela, Narciso Bassols y Emilio Portes Gil que se identificaban con el pensamiento revolucionario del general Cárdenas. Es el 1° de enero de 1939 cuando Bosques parte para Francia, donde es además Ministro Encargado de Negocios en Vichy, Francia. Es en este país donde se encuentran miles de refugiados españoles que eran perseguidos por el dictador Francisco Franco y pronto lo sorprende la guerra, cuando en junio de 1940 los alemanes ocuparon la parte norte de Francia que al igual que los españoles, muchos alemanes, italianos y austriacos que eran perseguidos por Hitler ya sea por sus ideas antinazis o antifascistas o como en el caso de los miles de judíos, por el solo hecho de serlo. A todos ellos, el diplomático Gilberto Bosques les mostró su humanismo y su apoyo para salir de sus encierros y trasladarse a América y muchos a nuestro país México. De esto, dan testimonio la comunidad Judía que siempre lo recuerda.

Su papel de salvar vidas no fue gratis, ya que el y su familia y el personal de la embajada, también son prisioneros al declarar México la guerra a Alemania, por iniciativa de Gilberto Bosques. Su estancia como prisioneros duró más de un año entre 1942 y 1944.Al concluir la guerra asume los cargos de Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario en países como Lisboa , Portugal; Estocolmo, Suecia; y en Helsinki , Finlandia. Concluye su brillante carrera diplomática en la Habana, Cuba de 1953 a 1964. Su destacado papel lo convierte en uno de los principales pilares de la diplomacia mexicana -cuando el servicio de la diplomacia era reconocida por el mundo-, el Ministro Bosques tuvo el aprecio de reyes como lo fue el Rey Gustavo Adolfo VI de Suecia, de los españoles su reconocimiento, cuando Bernardo Giner de los Ríos, impuso la medalla con la Orden de la Liberación de España. En América goza de la amistad del cubano Fidel Castro y del "Che" Ernesto Guevara.



Gilberto Bosques muere en la ciudad de México el 4 de julio de 1995, a la edad de 103 años. Hoy no solo sus cenizas están en suelo mixteco, su legado histórico nunca podrá ser olvidado. Su presencia en los momentos más apremiantes del país, en los días más difíciles de historia de la humanidad y su amor al suelo que lo vio nacer, no pueden ser olvidados. Su obra queda para guiar a las nuevas generaciones y su figura nos recuerda de que están hechos los mixtecos. ¡ Salud compas!.

*MIEMBRO FUNDADOR DE "ALIANZA CIUDADANA MIXTECA DEL DISTRITO DE CHIAUTLA DE TAPIA PUEBLA A.C."


 
 
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