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PARA SALIR DE DUDAS Y PARA LOS QUE NOS GUSTA RETRATAR TANTAS COSAS , CON LAS NUEVAS FORMAS Y NOVEDOSA HERRAMIENTAS.
ESPECIAL DE FOTOGRAFÍA: TODO LO QUE DESEAS SABER SOBRE MEGAPÍXELES, MEGABYTES Y DPI
Creamos un manual sobre todo lo que siempre quisiste saber acerca de los archivos de fotos: megapíxeles, megabytes, dpi, y mucho más. Estamos seguros que te ayudará a entender mejor la fotografía digital. Todo comienza con una pregunta.
La jerga de la fotografía digital puede ser desconcertante, sobre todo cuando tantos términos suenan tan similares. Con frecuencia recibimos preguntas de personas que confunden megapíxeles y megabytes. Y la reciente pregunta que nos llegó a nuestro correo: ¿Cómo demonios se interpreta el "dpi" en tus fotos? Nos hizo crear esta breve y útil guía que salvará la vida de muchos entusiastas de la fotografía digital. A fin de cuentas hay que admitirlo: A diferencia de las nuevas generaciones y de los profesionales, los usuarios estándar podríamos tener muchas dificultades para aprender algunos tecnicismos básicos.
Empecemos con la pregunta de Susana: "Cuando mando por correo una foto con 300dpi, se cambia a 72dpi ¿Por qué hace eso ¿Cómo la puedo enviar sin que pierda resolución?"
Vamos a empezar con megapíxeles (¿Qué tan grande)
Primero las buenas noticias: Susana se enfrenta a un dilema falso y las cosas no son tan malas como parecen. Pero para explicar el porqué de su problema, te llevaremos a un viaje a través de algunas curiosidades fascinantes sobre fotografía digital. ¿Listo para viajar?
Cuando compres una cámara digital es un hecho que escucharás el término “megapíxeles”, o cuántos millones de píxeles se pueden meter en una foto. Una cámara de 10 megapíxeles toma fotos con 10 millones de píxeles. Por ejemplo, una Nikon D200 obtiene fotos de 3872 píxeles de ancho por 2592 píxeles de alto. Se multiplican los dos números y obtiene 10 millones de píxeles.
Así, los megapíxeles definen el tamaño de la foto que una cámara puede tomar, según lo medido por el número de píxeles que contiene.
A continuación: Megabytes (¿Cuánto pesa)
También es importante ser capaz de medir una foto por su tamaño de archivo, o el número de megabytes que ocupa en la tarjeta de memoria o disco duro. Nos gusta pensar en esto como lo "pesado" de un archivo, como si estuviera pesando en una balanza. De hecho, este término es más o menos utilizado con todo tipo de archivos.
Mucho ojo: Megapíxeles y tamaño de archivo no tienen prácticamente ninguna relación entre sí. Una foto de 10 megapíxeles puede "pesar" menos de un megabyte en el disco duro. O puede "pesar" hasta 6 megabytes (o más). El tamaño del archivo depende de varios factores, incluyendo el número de megapíxeles, el formato de archivo que se está utilizando (como JPEG o RAW), y la cantidad de compresión de archivos utilizada para guardar la foto, lo que se refiere a veces como el ajuste de calidad.
DPI mide la densidad de los píxeles
Por último, está es lo que verdaderamente nos preguntó Susana: puntos por pulgada o dpi. Lo único que hace el dpi es saber lo grande que una foto puede ser impresa o ser vista en pantalla, y -
¿Qué queremos decir? Supongamos que tomas la foto de 10 megapíxeles que mencionamos al principio de este artículo y la quieres ver en tu monitor. Los monitores tienden a tener una resolución de alrededor de 72 dpi, lo que significa que la pantalla tiene unos 72 píxeles por pulgada lineal. Si despliegas la foto en su "tamaño completo" se dividiría en (3872/72) píxeles y verás que la foto tendría unos 53 centímetros de largo. Sin embargo, al enviar la misma foto a una impresora de inyección de tinta de 300 dpi, podrías hacer una impresión de alta calidad de aproximadamente 30 centímetros de ancho (3872/300).
En resumen:
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Y de esta forma contestamos a Susana: Un valor dpi normalmente se almacena en forma de metadatos con tu foto digital. Eso es muy engañoso, especialmente cuando un programa restablece el valor dpi (como cuando subes la foto por internet), por alguna razón misteriosa. Como regla general, ignora el valor dpi y presta atención a la resolución de la fotografía en píxeles. Así sabrás el tamaño general de la foto que quieres tomar.
LA EDUCACIÓN EN EL ESTADO DE PUEBLA EN MANOS DE VERACRUZANOS, DE CUESTIONABLE. CALIDAD MORAL Y CAPACIDAD PEDAGOGICA
LOS POBLANOS DEBEMOS CONOCER , DIFUNDIR Y APOYAR. LA VALEROSA Y FRANCA ACTITUD DE LA PROFESORA HORTENCIA FERNADEZ FUENTES,
YA ES HORA DE IR PONIENDO EN SU LUGAR AL NOCIVO APARATO QUE TIENE EN SUS MANOS LA OPERACION DE LA SIMULACION DE EDUCACION QU8E SE IMPARTE EN PUEBLA.
CARTA ABIERTA AL SECRETARIO DE EDUCACIÓN PÚBLICA DEL ESTADO DE PUEBLA, LUIS MALDONADO VENEGAS
Señor secretario:
A pesar de haber leído detenidamente los datos públicos de su currículum en realidad no sé quién es usted ni me queda claro cuál es su experiencia en educación. Sin embargo, sí sé quién soy yo: una maestra que ha transitado por más de 40 años en el sector educativo pasando prácticamente por todos sus niveles sin abandonar nunca el de educación básica. A lo largo de este tiempo he tenido que presenciar que toda clase de mercachifles vean a los docentes y a las escuelas como el mercado potencial más moldeable y más apetecible para cubrir sus aspiraciones financieras. Hoy día, cuando el mercado prima por encima de cualquier otra cosa, esta situación se acrecienta sin que parezca que nadie esté dispuesto a pararla. Por el contrario, tenemos pruebas evidentes de que la misma Secretaría que usted dirige no sólo prohíja –no sé si con conciencia o no, quiero darle el beneficio de la duda– sino impulsa y promueve, por no decir impone a los docentes criterios como los de los “cienciólogos de la dianética” (así, con minúscula) a través de la entrega (certificada con foto, eso sí) de unos deleznables “materiales de apoyo para mejorar los resultados de enlace”. Hace ya muchos años que Ronald Hubard y sus secuaces han hecho de las suyas en México, y también hace muchos que los y las especialistas en desarrollo y en Pedagogía de este y otros países han mostrado con creces la pobre idea de infancia, de quienes aprenden y de quienes enseñan que se vende desde la dianética.
Nadie que sea un poco conocedor espera más de ellos, pero tampoco nadie espera que esa posición doctrinaria y por tanto adoctrinadora sea promovida en un país que aún, aunque a algunos les pese, tiene una Constitución que defiende y promueve el pensamiento laico, mismo que le da a usted derecho, en lo personal, de ser todo lo dianético que guste, pero que le impide desde el puesto que ocupa promover oficialmente o dar beneplácito a cualquier sistema de creencias por muy bueno y “bien intencionado” que le parezca. No faltarán voces que digan “Si lo regalan, hay que tomarlo a ver si sirve de algo”, dando así cabida a la clara intención de los señores de entiendemaslogramas.org
Por mi parte, aún espero que el estado de Puebla produzca al menos los libros gratuitos de lectura que la Federación nos quitó con la RIEB, o un libro adecuado de contenidos regionales para tercero de primaria, o la llegada completa de los libros de texto gratuitos de geografía para cuarto grado. Me cuesta que mi escuela deba esperar indefinidamente para poder tener los libros del rincón; tareas todas, esas sí, urgentes de gestionar desde su función.
No sé cuál es su idea de enseñante, señor secretario, pero sepa usted que las y los docentes somos entes pensantes que no estamos dispuestos a meternos inmundicias por la boca o los ojos sólo por el hecho de que alguien nos las “regale”. No dirige usted una iglesia ni una cofradía, dirige una Secretaría de Educación Pública. ¿Se tomó usted o su subsecretario de básica la molestia de revisar los contenidos –si es que así puede llamárseles– de los materiales que envió? ¿Ha visto la concepción de persona y de aprendizaje que presentan? ¿Supone que verdaderamente vayan a ayudar a alguna criatura a construir un pensamiento autónomo moral e intelectualmente? ¿Va usted a decir que sí a todos aquellos que se acerquen a pedir su aval para meternos más pobreza mental en las escuelas? Por mi parte digo no, y por supuesto no le digo gracias por el paquete. Se lo devuelvo con todo y empaque: mi dignidad de maestra me impide aceptarlo y aceptar el papel en el que se me coloca al entregármelo. Como ciudadana de un país laico y como maestra exijo una reconvención pública y espero mejores cosas de un gobierno que se dice del cambio. Lo dicho no tiene intención de ser sustento para que se monte encima ningún oportunismo político, es personal y no me representa más que a mí misma con el único derecho que me da el ejercicio docente de tantos años, aunque estoy cierta de que muchas otras personas comparten mi molestia.
Quedo, si es de su interés, en condición de precisar las pifias pedagógicas y éticas de los documentos repartidos. Con indignación.
Hortensia Fernández Fuentes.
hortensiafernandezfuentes@gmail.com